Las cartas echadas

LXI

Ayer por la tarde nos fuimos a leer las cartas… ¡qué cosa tan surrealista!

Esta señora estaba ampliamente recomendada por alguien que no recuerdo, así que nos alistamos los cuatro y yo seguía dudando si me las leería o no.

El auto de Izzy fue el intrépido que se metió en las calles de Xochimilco. Entre callecitas, changarros, mercaditos y mucha gente, dimos con el domicilio. La casa era humilde, al frente había un letrero de “Lectura de Cartas” y como puertas tenía cortinas floreadas.

Nos presentamos ante una señora de mediana altura, de unos cuarenta, gordita, que vestía un vestido muy colorido. Una señora como tantas otras en este país, nada sobresaliente había en ella que nos diera la pista de ser “bruja”, “adivina” o algo parecido.

Le dijimos que éramos los que teníamos cita y nos preguntó que si todos querríamos consulta. Mis acompañantes respondieron que sí y yo… me quedé callada. Ella me miró fijamente, “¿Y tú…?”, preguntó con una mirada muy sospechosa. La verdad es que eso me dio miedo y dije que también. No fuera a ser que esa mirada significara algo grave y yo por incrédula no lo podría prevenir.

Qué les cuento… los tres salieron con cara de susto y yo entré, al último sin saber qué esperar.

La señora seguía viéndome con una expresión fea, cosa que no había hecho con mis amigas o mi hermano. Tragué saliva y me senté de lo más modosita en la mesa. Ella me observaba fijamente y al final como que respiró aliviada.

– ¿Tú sabes de esto?- me preguntó.

– ¿De qué? –contesté sin saber qué onda.

– Eres bruja…

– … – cara de What!

– Mmmm… pensé que me estabas probando, pero no, quizás en otra vida. Fuiste una bruja muy poderosa. –Comentó disimuladamente mientras acomodaba las cartas.

– …- Más cara de What! –No, yo no soy bruja. No sé nada de esto.

– Te voy a leer el agua –dijo al tiempo que me colocaba un vaso con agua al frente.

– ¿El agua se lee? –Supongo que mis ojos eran grandes como platos y mi cara, de sonza.

– Tómatela- ordenó.

Todo fue muy raro. Después de beber el agua me dijo cosas feas. Me habló de mi papá enfermo (obviamente no le dije que ya murió), de una rubia que quería desprestigiarme (tengo muchas rubias cerca y seguramente a más de una no le caigo bien), también mencionó a un hombre blanco de cabello oscuro (elijan el que quieran, tengo muchos en mi historia amorosa), señaló que había un hombre rubio muy interesado en mí, que de verdad tenía serias intenciones conmigo (…). Pero lo más fuerte fue lo del final: me auguró una vida de gran tristeza y soledad.

Para qué describir cómo salimos todos de ahí, sintiéndonos mierda y con una lista de remedios para comprar en el mercado para sí “sanarnos” de todos los males.

El regreso fue silencioso, estoy segura que todos le dábamos vuelta a lo que nos habían dicho, a sus absurdas y ridículas predicciones. Es eso, ridículo que yo pensara en lo que me había dicho de mi papá, porque era evidente que la mujer era un fraude. Aún así, no pude evitar sentir un hueco en el estómago: ¿y si de verdad ese es mi futuro?

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7 Respuestas a “Las cartas echadas

  1. awww, cosita!
    Claro que no, cómo crees!
    Lo genial sería que te fuera super bien en la vida (Aun estás a tiempo) y que fueras con tu novio acá y le digas, sabe que ñora? ud. es un fraude, aquí está mi esposo y tenemos dos hijos (aunque no sea cierto) 😛 y somos muy felices!
    Nomás pa que la gente que esté esperando la fila se de cuenta, pos ésta!

  2. epaaa.. sugestionarse es tan fàcil

    deja de pensar en cosas feas…

  3. mmmm pues ese hombre de pelo obscuro y piel blanca es el de cajon pork a todas las que conozco que han ido con alguna futurista les ha dicho lo mismo jeje.

    Y por supuesto que no va a girar tu entorno a lo que te diga una desconocida no?

  4. Holaa ves porque me encantan las cosas esotericas, es divertidisimo se hubieran ido despues de la lectura a comerse unos tacos al pastor, te apuesto que se hubieran sentido mejor, y de lo que te dijo ¿de que te preocupas?, ¿en serio tu vida es tan fea? ¿en serio estas sola? lo que si pasa y me incluyo es que en un momento de mi vida si me senti solo, y me tarde pero me di cuenta que no estoy solo, solo me sentia asi, y de tristeza si inundablemente, pero tambien de alegrias y de buenos momentos, ve por ejemplo estos dias con el cielo tan azul, ese airecito frio, que contrasta con el calorcito tan rico, es raro que no puedas reirte por algo asi, casi de pelicula entre calles unos momentos estas en la ciudad y otros en un pueblo, con una fulana que le vas a pagar por un servicio y parece que te esta haciendo un favor, y sales con ganas de comer un pastel o un helado, me encanta mexico.

    Cuidate bonita semana ya vi el spot estoy leyendo el libro en que se basa, luego comentare 😀 bye.

  5. nada que… no pienses en cosas que no…

    la sugestión es algo poderoso (como dice Jo)… la verdad es que uno es el que va viviendo la vida y tiene buenos y malos momentos, si de verdad la gente pudiera leer el futuro… no estaría donde está… ¿que no?…

    No te espantes querida… deja pasar las cosas como esas… como dicen “escucha y analiza todo, retén solo lo bueno”…. 🙂

    saludos y linda semana… ^^

  6. Bruja!!!!!!!

  7. jajajaja, Lucercita, me hiciste la tarde!

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