Cine para tres


CXXXIV

El miércoles quedé con Ara de salir al cine, teníamos ganas de ver a los dragones entrenados en 3D y como nos da un poco de oso dejarnos ver en ese tipo de pelis sin menores, decidimos ir a la función más tarde.

En el día de “éntrele por dos pesos menos” nos aprovechamos para, con ese dinero ahorrado, comprar el paquete “pa cuates” más grande y engordador que encontremos.

Es delicioso compartir estos momentos de no preocupación con tu mejor amiga y más cuando han venido de sube y bajas emocionales como los nuestros. Esta noche era para relajarnos.

Estaba casi lleno cuando entramos, por lo que a tiendas y como pudimos, subimos a oscuras con todo y cargamento. Dos lugares en el centro… “con permiso, con permiso”. Nos sentamos, acomodamos el paqueteengorde en nuestros regazos, apagamos celulares, ponemos las pequeñas pañaleras que traemos como bolsas en espacios donde estorben menos, colocamos las servilletas en lugares estratégicos para que no nos manche ni una orillita de la vestimenta, y ahora sí: con todo y lente ochentero nos disponemos a ver a Hipo en acción 3D.

Media hora después, entre frustraciones del personaje principal y saltos provocados por la incomodidad de lo real y lo irreal de ese tipo de pantallas, algo llamó mi atención. Junto a mí estaba un individuo solo, riendo con muchas ganas y comiendo un paquete familiar de palomitas. Me resultaba extrañamente familiar su risa, pero entre la trama, la oscuridad y las gafas grises, no atinaba a descubrir su identidad.

De repente lo tuve. ¡Claro! Este personaje me entrevistó para aquél maravilloso trabajo hacía varias semanas, del que quedaron de llamarme y nomás nada. Me hice la disimulada y desde ese momento no pude pensar en otra cosa más que en la forma de abordarlo. Pero solito se dio. En un ataque de tos le ofrecí una de mis miles de servilletas y ahí fue cuando me reconoció.

Saliendo de la peli nos quedamos los tres platicando por un largo rato. Es súper agradable y lo mejor de la noche fue que tengo certeza de que aún no contratan a nadie, que están interesados en mí y que… mi amiga tendrá un galán pronto. Como que me llamo Luna.

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3 Respuestas a “Cine para tres

  1. Holaaa 😀 jaja no me gusta meterme pero no creo que sea buena idea eso de querer hacer que tu amiga tenga galan, deja que lleve su proceso, recuerda puede estar vulnerable aunque no lo parezca, pero dejare que tu criterio te guie un beso bonito fin de semana.

  2. tú nada mas presentale amigos guapos a Ara para que se anime, porque seguro que esta negada a conocer a alguien más por el momento .

  3. No, si yo no hice nada. Ellos solitos, pero yo vi esas miradas y no me equivoco.

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